La cultura popular tiene amigos por montones
La cultura popular tiene amigos por montones, oración que forma parte del Canto de guaraña, interpretada por el Grupo Luango una organización musical creada en 1976 y es el tema de hoy. La génesis de la cultura popular es la mezcla de tradiciones indígenas, africanas y europeas, con diversidad de expresiones artísticas que van desde la música, gastronomía, danza, artesanía y festividades religiosas.
Antes la duda sobre tres frases que señalan a las personas con potencialidades en Venezuela, la primera es: maestro pueblo, el cual se le asigna a un personaje de la comunidad que posee un conocimientos empírico producto de sus años de experiencia sobre plantas medicinales, agricultura, ganadería, gastronomía, oficio, entre otras. La segunda es: Libro viviente, se le llama libro a una edición con contenidos temáticos de expertos, representan las personas profesionales que cuando hablan ofrecen a sus oyentes una gama de conocimientos específicos sobre una ciencia o arte. La tercera es: cultor está última de nueva data, son aquellas personas profesionales o no, que se dedican a enseñar, difundir y promover la cultura dentro y fuera de su comunidad, su campo de conocimiento puede abarcar dos o más artes, literatura, música, cine, fotografía, dibujo, pintura, danza, gastronomía, cestería, artesanía, entre otros.
La cultura popular tiene amigos a montones porque al escuchar música en vivo la gente se acerca a disfrutar del espectáculo unos bailan otros conversas y unos simplemente se distraen viendo. La música de antaño, llamada también cañonera que se presenta en fiestas de 15 años, matrimonios y en las ferias; con la popular retreta o el paseo cívico donde se recorren las calles llevando una serenata a la comunidad. Otros géneros musicales también son objeto de esta connotación los tambores, las parrandas, gaitas, merengue venezolano y la música llanera.
Asimismo, Los turistas y los paisanos además de música degustan su gastronomía dulces, saladas y bebidas. Las populares arepas, cachapas, pabellón, hallacas y el sancocho. Dulcería criolla con tortas de coco, plátano, cambur, dulces de lechosa, majarete, arroz con leche, besito de coco, quesillos, catalinas y turrones. Las bebidas carato, ponche crema, chicha, papelón con limón, tizana, cocada, café y chocolate.
Muchos actos culturales dan a conocer las fortalezas en danza con la burriquita, sebucán, calipso, diablos danzantes, tambores y otros ritmos llevados a las danzas con parejas y grupos utilizando un vestuario vistoso y una coreografía nacionalista o contemporánea.
Muchas actividades se enmarcan en celebraciones religiosas, patronos de ciudades, estados y nación; carnavales, semana santa, ferias y fiestas patronales. En mi comunidad celebran las fiestas en honor a la Virgen de Las Mercedes. La capital San Felipe tiene como patrón a San Felipe Apóstol, el culto a María Lionza en Chivacoa, las misas de aguinaldo en diciembre, entre otras.
El sector turístico es realmente económicamente impactado por la cultura, sus aportes permiten atraer muchos gente. Planear una agenda cultural, una bitácora de recorridos para exaltar lo nuestro, restaurantes, clubes, locales y centros comerciales donde se demuestren las diferentes expresiones del arte y la cultura popular.
Los medios de comunicación social y las redes sociales han contribuido a crear estereotipos del arte, la cultura popular como un peldaño, reconociendo su verdadera importancia para contribuir a los valores humanos de identidad nacional. El respeto por los símbolos patrios, la bandera, el escudo y el himno nacional, que es como un canto de cuna con el cual al taladrearlo nos dormían nuestros antepasados, lo usaban para calmar malestar y a la vez para integrarlo a las actividades familiares.
Los juegos tradicionales son parte de la historia; papagayos, gurrufios, metras, perinola, yoyo, retomar la patineta de madera con rolineras, construir y jugar es una cosa que quedará para siempre en la memoria. Construir y volar un papagayo eso da satisfacción personal, más que un juego es un reto educativo.
Los mitos y leyendas de terror que encierra nuestro llano y ciudades: el silbón, la llorona, la sayona, ánima sola, florentino y el diablo. Escucharlas es una cosa y ver una dramatización sobre cada uno es digno de una película de terror. Es una parte de nosotros y debemos preservarlas. Que no se pierda en el tiempo, nuestra identidad, gentilicio o esencia venezolana.
