Coros, coral y canto
El que sabe, sabe. Expresión popular que resalta la importancia de conocer y profundizar un arte u oficio, es confiar en lo que hace, tener habilidad y planteamientos, reduciendo costos y tiempo ante eventualidades. Consiste en aprender de los errores y aciertos, es un requisito indispensable para educar, una exigencia a la hora de buscar trabajo; muchas cosas resumidas en una sola palabra; EXPERIENCIA. Una persona que no sabe manejar una moto (absolutamente nada), no puede enseñar a conducirla.
El que sabe no quiere enseñar, pero cuando no sabía; necesito de ayuda para aprender. ¡Irónico no! De aquí la importancia y respuesta a el por qué, la misma profesión se extiende dentro de una familia. Abuelos abogados, padres e hijos abogados y sin duda seguirá su descendencia.
Les aseguro es mucho más fácil inscribir los hijos con terceros, que dedicarse a enseñar. Llevarlos a maestros o profesionales a que le enseñen las bases del oficio. La profesión familiar garantiza el mercado laborar y con la experiencia la práctica del oficio. Son los recursos, las estrategias de acción, en fin, los detalles; los tips para resolver situaciones que aceleran su preparación, su madurez profesional.
Cuando se quiere destacar en una carrera familiar hay muchos retos, competencias y sombras si te dedicas a buscarlas. Pero te digo que fuera de la familia en cualquier etapa, sea estudio o trabajo de igual forma lo vas a encontrar. Tú decides vivir o no con esa presión.
Una cosa es el estudio como profesión, al que te dedicas exclusivamente a la carrera y otra cosa es estudiar como actividad extra curricular. El deporte, la música, la pintura, por ejemplo; con todas las ventajas que implica la actividad extra curricular; es limitada y agotadora por tener que atender varias cosas a la vez y además presenta fecha de caducidad, cuando el alumno ingresa a la universidad.
De cualquier forma, profesional o extra curricular, los estudios deben iniciar a temprana edad. Tanto el niño como el representante necesitan crear habito, tener disposición y tiempo para dedicarse a la nueva tarea. Mantener motivación constante, si el niño se abruma el padre estimula y cuando el padre se sienta agotado los resultados y las ganas del niño sean el estímulo para continuar. Es importante medir el tiempo de adaptación, tener alto compromiso y usar esta actividad para reforzar los valores, alejar a los menores del internet, el ocio y la pereza.
Cada año miles de niños inician en actividades extracurriculares que al final del periodo no logran terminar y si terminan, no continúan. La realidad apunta que los padres son los primeros en cansarse e inyectan desanimo en los niños. Coincido que nadie aprende de vivencias ajenas, porque no existe un patrón definido. Las experiencias y adaptaciones de una familia en algunas funcionan y en otras no.
Gracias a Dios tengo dos hijas, con cuatro años de diferencia entre una y otra. Cuando la mayor cumplió los 9 años de edad, mostro interés por el canto. Entró a la coral infantil y juvenil de la escuela de música de Maturín en Monagas por audición previa. Allí aprendió rítmica e iniciación musical; memorizar letras de canciones y muchos ensayos. Una rutina de lunes a viernes era: por la mañana al colegio. Al mediodía almorzar y reposar, pero entre las 3 y las 6 de la tarde asistir a la escuela de música, para los ensayos y de regreso a casa realizar las tareas escolares, cenar, ver televisión o jugar y luego a la cama a dormir.
La menor no fue aceptada por la edad, pero acompaño todo el proceso. Los primeros cuatro meses lograron ensamblar 4 o 5 canciones en tres grupos (tres voces) que luego presentaron en un concierto. Los siguientes cuatro meses prepararon nuevas canciones, igual ensamblaron 5 temas y el concierto. De igual forma el siguiente periodo con la salvedad que repitieron piezas de los periodos anteriores.
El sistema musical en Venezuela es gratuito, pero tiene gastos menores: pasajes, meriendas, uniformes diario y uniforme para las presentaciones, peinados, maquillaje y fotografías si son de tu interés.
Para el segundo año de la coral (música) sorprende muchas caras nuevas, habia reducido a la mitad el grupo de estudio del periodo anterior. Para los docentes es repetir el proceso y para los alumnos que continuaron aburrirse en volverlo hacer. Ojo no lleva intención de critica destructiva, si mostramos las debilidades de seguro se pueden corregir. Son las mismas canciones, exactamente el mismo programa del año anterior, escuche a mi hija decir.
Los niños más avanzados son puestos como pilares; palabra asociada a la columna que sostiene una construcción. Al parecer los pilares indican la voz que el resto del grupo debe seguir. (son tres grupos, dividido en tres voces). En este segundo año aun cuando el proceso era repetitivo, el estudiante tiene alto interés por querer ser pilar de la coral y conservar las amistades. Por otro lado, la institución abrió el proceso de kínder musical y nuestra segunda hija, igualmente por audición logro entrar.
Al 3er año el desánimo asomo su mejor cara, los resultados alcanzados eran muy bajos, objetividad musical, no. ¡Teoría y solfeo, lectura musical, cero! Estudio de voz, absolutamente nada de eso y para ser sinceros muy lejos del canto. Estaba de moda los shows de talentos, y a través de fundaciones logramos participar. Eran procesos cortos de un mes, pero la experiencia mostro otro camino; clases de respiración, proyección, seguridad, vocalización, puesta en escena y muchas orientaciones. Detrás de estos concursos de talentos había clases privadas de canto.
Por la edad de las chicas no fueron aceptadas en los cursos o cátedras de canto. Me inscribo con la intención de tomar la idea e intentar transmitirla a las chicas. Conocer el instrumento musical que es el cuerpo, las cajas de resonancia pecho y cara. El diafragma, las cuerdas vocales, ejercicios de respiración. Impactos de bebidas fría o calientes. Los alimentos ricos en grasas que afectan la ejecución. Los ejercicios de vocalización apoyados en las escalas. Prohibido cantar en espacios cerrados con ecos como el baño, porque distorsionan el oído y pierdes afinación. Por último y no menos importante una presentación, cantando con voz en vivo y pista profesional, dos minutos promedio por cada participante.
La música enseña un amor inagotable y una perseverancia infinita. Conscientes retiramos a las chicas de la Coral (escuela de música). Los shows de talentos cambiaron el curso para retomar el camino inicial; querer cantar. ENTRE TU Y YO nuestro programa de radio, una muestra de lo que ha sido un modelo de estudio que llamamos Proyecto Musical Antaños, incursionamos en canto, piano, locución, redes sociales y creamos oportunidad única de inclusión familiar, pues todos participamos.
¡Palabra clave compromiso, así que échale coco a esto! Tienes una idea y tratas de ejecutarla en silencio, callado porque eres supersticioso, por aquello de la mala vibra. Tan sencillo que, si no lo dices, no comprometes tu moral. Si se da o no, nadie lo sabía y no te sentirás burlado. Dicho de otro modo, al contar tus planes y decir públicamente lo que estás haciendo, desafías o comprometes tu ego y para evitar la burla familiar, el chalequeo de amistades y de la sociedad, te esfuerzas por hacerla cumplir.
No puedo escribirlo todo en un solo día, pero me comprometo en contar cada detalle.
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